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Teorías
actuales consideran que existe una predisposición genética
para la anorexia, una falla química en los mecanismos
del cerebro (localizados en el hipotálamo) que regulan
el apetito y la alimentación. Es ello lo que determina
que una persona tenga una mayor vulnerabilidad a desarrollar
la enfermedad.
Ahora, si se suman factores de tipo personal, familiar y social,
se está frente a un cuadro anoréxico, según
la doctora Paula Rojas, médico endocrinóloga
del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
La profesional destaca que la anorexia nerviosa es un
trastorno principalmente psiquiátrico que afecta de
preferencia a las mujeres jóvenes y se caracteriza
por una alteración en la imagen corporal, que las hace
verse y sentirse gordas a pesar de estar con una delgadez
extrema.
La baja autoestima, el perfeccionismo, la insatisfacción
con la imagen corporal y el sobrepeso, son factores de la
personalidad que albergan alteraciones en relación
a cómo se percibe el volumen del cuerpo y cómo
es que éste es visto por lo demás.
La sobreprotección, el abandono o la disfunción
familiar pueden provocar que la reacción frente a estas
situaciones de conflicto, se manifiesten a través de
trastornos en la alimentación.
A veces se asocia a trastornos psiquiátricos
específicos como alteraciones de personalidad, depresión
o ansiedad. Un grupo importante de estas jóvenes empieza
su cuadro con una dieta para corregir un sobrepeso u obesidad,
explica Paula Rojas.
ALGUNAS CIFRAS
Prácticamente, el 90% de los casos de anorexia son
mujeres de entre 10 y 29 años de edad, ya que de 10
casos solo uno es de sexo masculino.
Investigaciones en Estados Unidos establecen que cerca del
1% de la población mundial sufre de esta enfermedad,
mientras que en el Hospital de Clínicas de Córdova,
Argentina, se determinó que un 23% de las estudiantes
universitarias sufre algún tipo de trastorno de la
alimentación.
Un 40% de las mujeres se vuelve estéril luego de un
año con esta enfermedad, y cuatro de cada mil personas
sufre de anorexia nerviosa en el mundo. Esta última
categoría provoca un 10% de muertes, 35% la padece
crónicamente y el resto queda con secuelas que afectan
la capacidad de adaptación, en los ámbitos laboral,
social y sexual.
LAS SEÑALES
El fenómeno parte con una simple dieta habitualmente
autoindicada, que se va haciendo cada vez más restrictiva.
La joven que va dejando de comer busca excusas para dejar
los alimentos: me duele el estómago, no
estoy bien con mi digestión, me hincho
u otras expresiones.
Es importante detectar aquellas jóvenes que tienen
una alteración de la imagen corporal, con gran insatisfacción
y baja autoestima para iniciar el apoyo psicológico,
enfatiza la doctora Rojas.
Añade que respecto de las dietas, hay que orientarlas
para lograr una alimentación saludable. En mi caso,
por lo general, no recomiendo las dietas restrictivas y extremadamente
hipocalóricas en adolescentes.
LOS DAÑOS
La no ingesta de alimentos lleva a la enferma a una progresiva
desnutrición calórico proteica, que es lo que
produce los trastornos físicos de esta enfermedad:
alteraciones en la piel, cabellos y uñas; suspensión
de las menstruaciones; anemia; pérdida de calcio en
los huesos; alteraciones pancreáticas e intestinales;
hipotensión y alteraciones de los electrolitos en la
sangre.
Todo ello, en casos extremos y no controlados, pueden llevar
a la muerte debido a un chock hipovolémico (poca sangre
circulando), falla cardíaca, hepática o suicidio.
Existen dos tipos de anoréxicas: la restrictiva (que
no come nada y hace mucho ejercicio), y la purgativa (de tipo
bulímica, que tiene episodios de comilonas compulsivas
y después vomita y que suele usar laxantes o diuréticos,
lo que aumenta la gravedad).
En cuando a la edad, son principalmente adolescentes (12 a
14, 16 a 18 años), pero no excluye a mujeres adultas
(mayores de 22, con un mal pronóstico) y niñas
(antes de los 12, de consecuencias gravísimas).
LA AYUDA
El tratamiento contra la anorexia busca nutrir a la paciente,
deteniendo el daño, lo que debe ser realizado en forma
multidisciplinaria por un equipo dirigido por un psiquiatra
e involucrando a toda la familia.
Se considera la psicoterapia, las drogas psiquiátricas
con indicaciones nutricionales, control de la ingesta y conducta
alimentaria, uso de vitaminas o minerales y en algunos casos
aporte de hormonas estrogénicas para restaurar la función
gonadal, explica la endocrinóloga del Hospital
Clínico de la Universidad de Chile.
Lo importante es prevenir y para ello es importante
que los padres, profesores y adultos conversen con los jóvenes
este importante tema, concluye la profesional.
FAMOSAS Y ATORMENTADAS
La anorexia es un mal que ha atormentado las mentes y cuerpos
de mujeres de todos los tiempos.
El historial registra nombres célebres como el de la
filósofa Simone Weil, la monárquica Catalina
de Siena y las hermanas escritoras Emily y Charlotte Brontë,
quienes padecieron este flagelo encerradas en su intelectualismo.
(Emily escribió la famosa obra Cumbres Borrascosas).
Entre las más contemporáneas están la
escritora Virginia Woolf (revitalizada por Nicole Kidman en
The Hours, película que se exhibe por estos
días en Chile) o Karen Carpenter (del famoso dúo
The Carpenters). Ambas demostraron que la enfermedad
no tiene que ver con talentos debilitados. Karen murió
como consecuencia directa de ese mal.
Actrices como Jeniffer Aniston (de Friends, casada
con Brad Pitt) y Calista Flockhart (de Ali Mac Beal,
unida sentimentalmente a Harrison Ford), han asumido sus desórdenes
alimenticios que constituyen el paso previo a la anorexia.
Otro ejemplo es el de la princesa Diana de Gales (Lady Di),
quien vivió amargamente sus ganas de conservar el bajo
peso, hasta el mismo día de su muerte.
Qué decir de las decenas de modelos de alta costura,
muchas de las cuales han quedado internadas en clínicas
privadas, debido a las graves consecuencias de su irresponsable
acción.
| ANOREXIA,
SEGÚN LA SOCIEDAD AMERICANA DE PSIQUIATRÍA |
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RECHAZO
a mantener el peso corporal por encima del mínimo
normal para la edad y talla.
Miedo intenso AL AUMENTO DE PESO
o a ser obeso(a), incluso con peso inferior al normal.
DISTORSIÓN de la apreciación
del peso, el tamaño o la forma del propio cuerpo.
Por ejemplo, decir que se siente gorda(o),
a pesar de tener un aspecto muy enflaquecido.
En mujeres, ausencia de -al menos-
TRES CICLOS MENSTRUALES consecutivos en el plazo
previsto..
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| ¿CÓMO
HABLARLE A QUIEN SUFRE ESTE PROBLEMA? |
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Buscar
un lugar CÓMODO Y PRIVADO para la conversación.
Hablar en forma CALMADA Y CARIÑOSA.
Comunicarle abiertamente LA PREOCUPACIÓN
que se tiene por su salud.
Manifestarle que se lo(la) quiere
y que se desea que tenga seguridad, buena salud Y
FELICIDAD.
Hacerle entender, muy suavemente,
que EXISTE UN PROBLEMA que requiere ayuda profesional.
Convencerle que ACUDA A UN MÉDICO,
nutricionista u otro profesional de la salud. Ofrecerse
para acompañarle.
Evitar entrar en conflicto con sus
deseos. Si no reconoce el problema, ESCUCHAR Y BRINDAR
APOYO.
No causarle CULPA o vergüenza
por sus acciones.
No usar frases ACUSATORIAS O AUTORITARIAS
como tienes que comer o estás
actuando de forma irresponsable.
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