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La
"Nueva Ola" es inmortal
En cualquier discoteca capitalina -o de alguna parte de esta
larga y angosta faja de tierra- cuando el ambiente está
que arde, cuando las canciones del momento como "Yo no
fui", "Agustito", "Lo haré por
ti " o "Mayonesa ", por nombrar algunas, hacen
sudar la gota obesa a los bailarines, no es extraño
que los jóvenes se vacilen con todo, entre el popurrí
de temas actuales, una composición de la Nueva Ola.
Puede ser "Caramelo de menta", "Caprichito",
"Twist del recluta", "El rock del mundial"
o "Muñequita", entre otras. Es que hoy, cuando
ya han pasado cerca de 40 años desde que fueron éxito,
siguen teniendo la misma fuerza. ¿La razón?
Letras romanticonas, fáciles de aprender, mezcladas
con algún grado de humor, picardía y sobre todo,
un ritmo bien pegote:- Eres exquisita como un gran asado
con papas fritas/ Eres exquisita como una fuente llena de
frutilla y crema/ Eres exquisita y tan deliciosa que me da
fatiga/ Eres un pan fresco, me lo como todo sin dejar ni miga.
¿Boom?
A fines del año pasado surgió en el dial de
la frecuencia modulada la Radio Oasis, 102.1. La emisora centró
toda su programación en música de los años
de la Nueva Ola. A poco andar se elevó al primer lugar
de las listas entre todas las emisoras de Santiago.
Luego, en febrero, Lucho Dimas, Marisa, Danny Chilean, Larry
Wilson, Luz Eliana, Peter Rock, Carlos González, los
hermanos Miguel y Antonio Zabaleta y Fresia Soto, arrasaron
en el Festival de Viña. El monstruo deliró con
los grandes temas de este período que, según
los que cachan de música como Camilo Fernández,
Jorge Pedreros y Raúl Matas "siempre han estado
vigentes".
Algo parecido opinó René Cornejo, encargado
de Radio Oasis, "estas canciones estaban sólo
olvidadas por los medios, pero no en la memoria de la gente.
Lo que nosotros hicimos fue escuchar lo que las personas pedían".
Y así parece. La barra pop, tenía -y tiene-
muy presente en su recuerdo, en el caso de los adultos, y
en el gusto inconsciente, en el de los jóvenes, los
acordes rocanroleros de lo sesenta.
Por algo en 1995 el CD que reunió los temas de la telecebolla
"Estúpido Cupido" -de la telenovela inspirada
en esta época- vendió más de 400 mil
copias, igual que en el presente el discacho "24 inmortales",
se acerca rápidamente a las 40 mil. La Nueva Ola está
activa:"Muchos de los artistas de la Nueva Ola muy subterráneamente,
en regiones especialmente, se presentan con mucho éxito.
El Festival de Viña sólo gatilló un éxito
que siempre estuvo ahí", comentó Camilo
Fernández. Al menos así se explica que las actuaciones
del denominado "Clan de la Nueva Ola 2001" (Peter
Rock, Luis Dimas, Luz Eliana, Marisa, Oscar Arriagada, Jorge
y Antonio Zabaleta y Larry Wilson) en el Teatro Teletón
fueran todas a tablero vuelto y que las damas y lolas gritaran
como orates, por ejemplo, "mijito rico" a Luis Dimas.
Por algo, también, ya los están llamando para
que suban a escenarios a lo largo y ancho de Chile. Además
tienen una propuesta para producir un disco triple, grabar
la gira para editarla en video y, lo último, el director
Silvio Caiozzi está interesado en filmar una película
sobre la vida y correrías de los nuevaoleros. Debe
haber alguna razón para que otros nuevaoleros, como
Eduardo Valenzuela, Germán Casas, Patricio Renán,
Lily Fuentes y Buddy Richard también estén preparando
sus voces y repertorio para hacer delirar a la barra pop.
Histeria
Al iniciar los sesentas, cuando los padres disfrutaban de
la voz de Lucho Gatica, un grupo de algo más de 50
intérpretes, entre grupos y solistas, inundaban el
mercado disquero criollo, copaban la programación de
las radios, realizaban exitosas giras y se convirtieron, sin
darse cuenta, en ídolos. Sus seguidores, en especial
las mujeres (que la prensa bautizó como "calcetineras",
porque se arrojaban a los pies de los artistas) eran capaces
de cualquier sacrificio por tocarlos, saludarlos, besarlos
y conseguir el mayor trofeo: un autógrafo.
La revista "Ritmo" llenaba sus páginas con
copuchas, dimes y diretes de los artistas de la Nueva Ola.
Sus portadas se convertían casi siempre, en tapas de
cuadernos y posters de los fieles compradores que deliraban
al saber algún detalle íntimo de sus ídolos:
cómo eran en la privacidad y sí, la pregunta
mágica, tenían comprometido el corazón
o con qué signo del zodíaco eran compatibles.Vendedores
La locura era total. A mediados de los sesentas figuras como
Lalo Valenzuela, Cecilia, Fresia Soto, Gloria Aguirre, Luis
Dimas, Sergio Inostrosa y Carlos González disputaban
palmo a palmo, y hasta ganaban, los primeros lugares de las
listas de popularidad y ventas a extranjeros de la talla de
Los Beatles, Elvis Presley, Dean Read, Neil Sedaka y Paul
Anka.
Los sellos discográficos no lo podían creer.
Sus apuestas locales les llenaban los bolsillos de monedas.
En los estudios de la desaparecida RCA -ubicados en la calle
Matías Cousiño y luego en Catedral- se concentraba
la mayor parte de la grabaciones de la Nueva Ola. Las sesiones
de grabación eran en vivo y de corrido: había
que tratar de no equivocarse.
El mayor hito de venta, hablamos de miles, miles y miles de
copias, fue con el tema "El rock del mundial", interpretado
por Los Ramblers. Los discos de velocidad 45 -muy difundidos
en Santiago- y 78 revoluciones -los grandes discachos de vinilo-
en regiones desaparecían rápidamente. Los fanáticos
hacían colas en las disqueras. En cuanto se anunciaba
que llegaría una partida, se armaba una larga fila
en la entrada de la tienda una y hasta dos noches antes.
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