|
"Traiga
amigo más licor para beber no me importa lo
que digan, si es mi pena
o mi alegría, siempre ha sido sólo mía
y hoy me amarga recordar...", se escucha de fondo,
mientras que un hombre solitario pasa las penas acompañado
por una fiel botella de vino.
Esta
es la verdadera veta de la música cebolla.
Ese género calificado por muchos como de mal
gusto, pero que desde hace un montón de años
forma parte de la idiosincrasia y cultura nacional.
A picarla finita
|