Hace diez años un investigador boliviano entrevistó al segundo hombre en pisar la Luna tras Neil Armstrong.
En esa conversación Edwin Aldrin le confesó a Eduardo Azcarrunz que apenas alunizó el Apolo XI reportaron al centro de control de la NASA en Houston, Estados Unidos, que una supuesta nave "semiesférica" los escoltaba.
"Aquí estamos los tres... ellos están aquí, debajo de nuestra nave... hemos encontrado unos visitantes", habría dicho Armstrong a la base.
De acuerdo al testimonio de Aldrin, le dijo a Houston: "Te estoy diciendo que aquí afuera hay otra nave espacial. Ellos están al otro lado del cráter... ¡Ellos están ahí abajo, están acercándose a la Luna junto a nosotros, viéndonos!".
- ¿Los están viendo?
- ¡Sí, no estamos solos!
¡ESA ONDA!
Con la información el investigador boli escribió un libro que tituló "El Salar de Maravilla", obra que recién se atrevió a publicar porque a su juicio la humanidad está listoca para saber que no estamos solos.
Con la revelación de Aldrin "el 20 de julio de 1969 tiene un significado más importante que el hecho de lograr que el hombre pisara la Luna: Ese día, a la hora del descenso, Armstrong, Aldrin y Collins constataron que los seres humanos coexistimos con otras criaturas en el Universo", verseó Ascarrunz.
El escritor cree que la NASA probablemente impuso el secreto para evitar que el suceso "echara sombra al súper objetivo de la misión Apolo XI: Llegar a la Luna antes que su gran contendor en la carrera espacial, la Unión Soviética.
El autor reveló que obtuvo el relato de Aldrin cuando ubicó al astronauta que intentaba determinar si el salar de Uyuni, en Bolivia, fue el origen de un destello que observó desde la Luna.
Por Yuri Alekséyevich Gagarin