Los más conservadores dirán "menos mal que la Sharapova no cacha español". Claro, pues anoche, en el Cachantun Fashion, la rusa se convirtió sin querer queriendo en una chica Morandé más y fue objeto de una hemorragia de tallas del "ñatito".
¿El primer bochorno? No tuvo al Kike como protagonista, pero igual nos dejó en vergüenza frente a la tenista cuya nacionalidad invita a hacer cochinadas pegajosas en el box spring. Yeah, pues dos apagones (uno de más de 10 minutos) mantuvieron la pasarela a oscuras y, tras cartón, el audio saturó más que la voz de Longton.
Un cachupín que se paseó entre los asientos fue sólo un detalle, pues las intervenciones de Morandé transformaron el desfile en un set de televisión. "No voy p'allá porque las chiquillas están en pelotas", señaló, mientras Maria parecía decir "yo no entender". Todo un gentleman...
CURVAS
Al rato, su coanimadora Angélica Castro presentó un par de colecciones, entre ellas la de Rubén Campos, y poco antes de bajar el telón, Sharapova fue invitada al escenario. ¿Y? El patrón de fundo prosiguió con su delicadeza lingüística, fiel a su estilo. "You are rica", le dijo sin complejos, desatando las carcajadas del público.
"Buenas noches Santiago", dijo la rubia de los gemidos en perfecto español, para luego agregar que "los chilenos me dieron una gran bienvenida, han sido muy acogedores".
¿Y sobre la moda, su otra pasión? Sharapova, quien lució un vestido plomo con aplicaciones negras, aseguró que "me doy el lujo de crear mis propios diseños cuando juego" y que fuera del court "experimento diferentes estilos. Me gusta la alta costura, aunque es difícil de usar".
¿Luego? Morandé paseó con la rusa como si se tratara de Nataly Chilet o Claudia Smith, sus angelitos en el programa. Pero faltaba la última frase y ésta surgió tras un besito pícaro: "La cuevita del weón". ¿Vio? Si a Maria sólo le faltó bailar con el Team Koala.
Por Natalia Galaz A.