• Deportiva

Cayó soplón de apuestas

Vincenzo Poziello admitió que trabajaba pa' la mafia y se ganó una patá en tutti la rajinni del VTR Open cuando el jefe de seguridad lo pilló sin rollo de fotos y hablando mucho por celular.

02.02.2012

En el Atp de Viña todo parecía normal. Harta promotora, hamburguesas a tres lucas, Massú fuera en primera ronda y familia gozando las vacaciones.

Eso, hasta que apareció un chascón con una cámara colgada al cuello, un bluetooth en la oreja y una pinta de turista más evidente que el tratamiento de conducto de Esteban Paredes.

Hasta ahí, ni un drama. El problema surgió cuando el flaco empezó a asistir hasta los partidos de la qualy en el VTR Open. Ya, podía ser fanático del tenis o un familiar de los cabros que pelaron el ajo en la clasificación, pero el gesto técnico de acomodarse el aparato detrás del pelo y sus constantes llamadas por celu en los partidos comenzaron a levantar sospechas.

¿Y? Fue la camarita amiga la que delató a Vincenzo Poziello, un tano que pitutea pa' la mafia en el tema de las apuestas ilegales. ¿La Cosa Nostra? ¡Epa! El tallarín se hizo el loco cuando lo apretaron, aunque sí admitió que sus "jefes" lo contactaban desde las "casas" en el extranjero y que esa era la forma de ganar lucas para alimentar a su familia.

Un operativo piola permitió pillar a Poziello, quien al abrir su cámara fotográfica quedó en vergüenza, pues no había rollo, tarjeta de memoria ni retratos hablados, como pa' disimular. "Ahí lo confirmamos y sacamos al tipo del lugar. No se podía hacer más de acuerdo a nuestras leyes", señaló Emmanuel Soto, coordinador general de control y seguridad en el torneo.

El "Robocop" agregó que "me di cuenta que algo escondía cuando lo increpé. ¿Un italiano acusado de algo y no te contesta nada? Raro, si ellos son escandalosos. Según él, estaba solo acá. Hay que estar atentos, porque el año pasado en San Carlos de Apoquindo pillamos a tres".

La noticia también llegó a oídos de Tom Barnes, supervisor del ATP. "Lo de hoy (ayer) está pasando en todas partes. Violan nuestras reglas y en algunos países interviene la policía. Son inteligentes, logran filtrarse y sacar los datos para las apuestas", soltó el jineteado.

 

publicidad