Jueves 13 de Octubre de 2011
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Santoral
Eduardo
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Ministerio de Salud está urgido porque la barra juvenil anda con principio de autopsia de puro carretera y floja para el deporte.
Guatones, fumadores, buenos pa'l copete y los pitos, malos para las ensaladas y acostumbrados a moverse sólo para contestar el celu o chatear en el compu.
Este podría ser el resumen del perfil de salud de los adolescentes y jóvenes chilenos en la actualidad, de acuerdo a una radiografía que tienen las autoridades de Salud y que compartieron con La Cuarta de puro urgidos que están.
Así como vamos, estos cabros chicos la van a ver peluda en unos años más cuando el impacto de estas conductas se traduzca en cáncer, diabetes, hipertensión y otros achaques acumulativos.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, está bien preocupado porque sabe que si no se pone atajo ahora en 15 ó 20 años no habrá presupuesto para atender a tanta gente enferma por males que se pudieron prevenir ahora.
De hecho, acaban de ponerse una meta potente: "Para el año 2014 queremos reducir en 5 por ciento los problemas que afectan a los jóvenes (ver columna con cifras) y para el 2020 la idea es reducir en 10 por ciento todos esos indicadores. Si no, el panorama será malo", machacó.
Para que los brocas de una vez por todas se pongan las pilas, el ministerio diseñó un plan similar al que usa con los recién nacidos para el "control sano" o para las embarazadas.
La idea es que de aquí al 2020, todos los adolescentes tendrán este control de salud preventiva una vez al año. Y se aplicará tanto para los afiliados a Fonasa como a los de isapre.
La idea, explicó el ex robusto ministro Mañalich, es que los jóvenes acudan al consultorio y los pesque durante una hora y media un equipo compuesto por matrona, nutricionista, médico, sicólogo y dentista.
Estos caperuzos harán algunos exámenes y consultas a los péndex en varios ejes: promover conductas saludables (para frenar tabaco); salud mental (por drogas, maltrato, alcohol, depresión); salud nutricional; salud sexual y reproductiva (con énfasis en enfermedades de transmisión sexual, VIH y embarazo); discapacidad; enfermedades crónicas y diagnóstico precoz (diabetes, hipertensión) y salud dental.
Pero a pesar de las metas y la feroz intervención -que obligó a Mañalich a romper el chanchito y ponerle más agua al puchero-, en salud está claro que no es suficiente y hay que apretar a los padres.
Para que las familias reciban el beneficio del Ingreso Ético Familiar, deberán acreditar el control del hijo adolescente.
Además se están implementando nuevas leyes para un etiquetado nutricional, se restringirá la venta de puchos a 300 metros de colegios, le pondrán color al Simce de educación física y a las plazas saludables.
"Sabemos que son muchas medidas de diversos sectores que deben actuar en conjunto", sentenció.
ESTÁN CLARINETES LAS METAS HASTA EL 2020
Como la condición de salud de los chilenos es "catastrófica", según el ministro Mañalich, se fijaron nueve objetivos en el área hasta el año 2020.
La pulenta es reducir las enfermedades transmisibles; bajar las muertes por enfermedades crónicas, violencia y traumatismo; chantar los malos estilos de vida; tener alimentos sanos; reducir las diferencias de salud de la barra y estar preparados ante emergencias y desastres, entre otras papas.
A la hora de las metas, una es bajar en 10% los embarazos adolescentes y en 15% los suicidios en jóvenes.
También le hincarán el diente a chantar la obesidad infantil, aumentar el uso de condón y hacerle un parelé al copete y el pucho, con 10% de baja para el alcohol y de 5% para el tabaco.
"Hablamos de enfrentar los factores de riesgo que causarán enfermedades en el futuro", remachó.
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