• Crónica

Robot hermafrodita finge hasta ataques de priapismo

Muñeco con ambos sexos puede hablar, salivar y hasta llorar cuando es atendido por estudiantes de medicina.

Por Belén Muñoz Bäuerle | 27.05.2011

Existen robots hechos para matar, como Robocop o Terminator, pero hay otros que llegaron al mundo sólo para sufrir paros cardiacos, edemas pulmonares o accidentes cerebro vasculares...Y en beneficio de la humanidad.

Ese es el caso de "Istan", un simulador de atención de emergencias que fue creado por la empresa de Educación Tecnológica de Medicina en Gringolandia y que trajo a Chile la Universidad Pedro de Valdivia.

El mono que pasa sufriendo, no como otros, es conocido por los aspirantes a doctores como el "robot paciente", ya que le achacan enfermedades, desde ataques de asma a priapismo, y él se queda piola para ser atendido.

Su problema es que aún no tiene una identidad clara, ya que de día puede ser Esteban y de noche María, ya que es capaz de representar las características físicas de un hombre o mujer al cambiarse órganos genitales.

El muñeco es un calco de una persona común. Incluso puede hablar, salivar y llorar gracias a un software que lo hace ser humano.

"Además simula la piel de una persona, ya que se pueden hacer pulsiones venosas (sacar sangre) o generar una herida para que el alumno lo cure", aseguró Candice Rudloff, la dire nacional de medicina de la universidad.

Y si ya lo encuentra bacán, cache que es inmortal, ya que se puede poner el pijama de palo, por un condoro estudiantil, y revivir al toque para ser utilizado nuevamente.

"(Si se muere) la gracia es que se verá como le baja la presión y la falta de ritmo cardiaco, que es fundamental para que los estudiantes aprendan", confesó Rudloff.

El muñeco fue usado por primera vez por soldados gringos en la guerra de Irak.

La idea era que militares recién ingresados manejaran el estrés que implica atender a una persona herida.

La simulación se transformó en un boom en Estados Unidos y hoy hospitales y universidades lo utilizan.

La novedosa técnica llegó a oídos de la universidad, que no dudó en soltar 67 millones de pesos para tener un ejemplar (ver abajo).

El muñeco es tratado como rey luego de su pega, ya que descansa en una sala especial, con sábanas y frazadas para que no pase frío.

EN CHILE HAY SIETE "MONOS"

En el planetoide sólo hay catorce simuladores de atención de emergencias, de los cuales siete están en Chile.

Tres de ellos los tiene la universidad Pedro de Valdivia, una en su sede en La Serena y dos en la capital, para que los estudiantes salgan peritos y puedan atender rápidamente a las personas cuando sufren accidentes.

Para mantenerlos en buen estado están en una sala acondicionada, que cuenta con insumos y monitores que ven el pulso que tienen los muñecos todos los días.

El Hospital Naval también tiene uno de estos simuladores en su establecimiento.

 

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