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Ni Mulder, Scully o ALF podrían explicar las luces que recorrieron los cielos chilenos, justo a un mes del terremoto...
Una imagen que muestra un objeto parecido a una estrella fugaz, pero que se desplazó por los cielos de Talagante más lento que nube de verano, tiene sumida en el estupor a una familia que el 29 de marzo fue espectadora privilegiada del fenómeno.
El UFO apareció a las 17.30 horas, cuando las hermanas María y Francisca Gianina, y el pololo de esta última, Cristopher Rojas, tomaban el fresco en la parcela de los padres de las chiquillas, y admiraban la traslúcida claridad de la bóveda celeste, que se negaba a dejarse obscurecer por el atardecer que presagia la obscuridad de la noche. Nótese el estilo poético aplicado a este tipo de controvertido tema, técnico-fantástico.
Gianina estudia en la Escuela Técnica de Aeronáutica Civil para convertirse en Técnica en Servicios de Vuelo (TSV). "Era como un trazo de tiza amarilla en el cielo. Nunca vimos que hubiese un aparato en el frente que, como los aviones, deja una estela de vapor a su paso", aclaró. Las imágenes fueron a parar a manos de un tío de las terrícolas, quien asegura que sus colegas encargados del radar del aeropuerto dijeron que esa tarde ningún aparato había atravesado ese sector del espacio aéreo.
Las imágenes están en poder del Centro de Estudios de Fenómenos Aéreos (CEFA), con el fin de que sus especialistas digan la última palabra. Al otro lado de la galaxia, el director del centro de estudios de ufología (AION), Rodrigo Fuenzalida, dijo que los últimos "avistamientos" denunciados son, en general, un fenómeno de sugestión colectiva, que es clásico después de sufrir un hecho traumático, en este caso el terremoto del 27 de febrero.
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