El asesinato de Carola Cortez González (42) y su hijo, Alejandro Ibaceta Cortez (22), conmovió hasta el último empleado de la Municipalidad de Cerro Navia, donde la mujer trabajaba desde hace más de 20 años.
"Nosotros somos como una familia y esto nos tiene afectados. Quisimos velarla acá, pues sabíamos que iba a faltar espacio para tantas despedidas", comentó con emoción el alcalde Luis Plaza.
Todos quisieron colaborar en el último adiós. Junto a las secretarias de la Dirección de Desarrollo Comunitario, los empleados realizaron una colecta para pagar los servicios fúnebres. Un club de fútbol se puso con plata y el edil colaboró con el resto para obtener el monto final. "Quería el mejor servicio posible. No podía ser de otra manera para ella", dijo Plaza.
Las coronas que adornaban el hall principal de la alcaldía la dejaron como una iglesia. A la llegada de los cuerpos, Cristian Valenzuela (45) pololo de la víctima, no se separó en ningún momento del ataúd.
HECHOS
En el barrio donde nació y creció Carola, no hay dos palabras para definir su forma de ser. "Era un ángel", dijeron muchos vecinos. La mujer tuvo cinco hijos, un matrimonio y dos pololeos. Uno de ellos le costó la vida.
Según la investigación de la Fiscal Occidente Emiliano Arias, las peleas entre la víctima y Hugo Acevedo (45) se acrecentaron a fin de año. En 2007 el hombre habría disparado al aire para amedrentarla. La razón de la violencia eran los celos del chofer de la muni de Calera de Tango.
Según Cristián Valenzuela, en octubre pasado el hombre la habría amenazado con un hacha, lo que motivó el quiebre definitivo.
La noche del martes pasado, Hugo Acevedo llegó hasta el departamento donde vivía su ex. Puso la llave, pero habían cambiado la chapa. Descargó su furia contra la puerta y salió del edificio.
Luego de darse unas vueltas volvió al lugar, ubicado en calle Los Ediles. Ahí se reunió con el hijo de Carola, a quien mataría unas horas después. "Dile a tu mamá que en algún momento la voy a pillar sola, porque no me gusta que se rían de mí", amenazó.
Luego llamó a su amiga, María Ibáñez, para pedirle perdón por lo que iba a hacer.
En la mañana volvió a los blocks empuñando una pistola Taurus cargada con 16 tiros. Alejandro lo vio y acompañó a su madre a la micro.
Hugo siguió a la pareja durante 600 metros hasta la calle San Pablo. En el paradero frente a la muni de Pudahuel no aguantó más.
Según testigos, Hugo se bajó, musitó unas palabras y le disparó a la mujer a menos de dos metros de distancia. Luego le dio cinco tiros al joven.
Pero no paró Hugo, quien remató a su ex en el suelo. En total apretó el gatillo 14 veces.
Después subió a la Hyundai H1 y se fue. Eran las ocho con 10 minutos de la mañana.
Un chofer de taxi siguió al auto hasta tomarle la patente y ver su ruta de escape. Al rato, el OS-9 de Carabineros siguió los Tags y dio con la ruta del sospechoso.
Acevedo -tras hablar por celular con un amigo (ver nota superior) llegó hasta la muni de Calera de Tango, habló con el alcalde, Erasmo Valenzuela, quien le dijo: "Entrégate, no hagas imbecilidades", dijo.
La Fiscalía Occidente asegura que con todos los antecedentes del caso, el imputado arriesga una pena que parte en 20 años.
QUISO MATARSE DESPUÉS DE COMETER EL ATROZ HOMICIDIO
Los amigos de Hugo Acevedo Manzano lo recuerdan como un hombre tranquilo, sin vicios, generoso y solidario, incapaz de hacer daño alguno a otra persona.
Su único pasatiempo conocido era la cacería deportiva, que practicaba con su amigo Nelson Donoso (57) desde hace más de 25 años.
"Salíamos a buscar conejos y pájaros. Nosotros nos poníamos a tomar y él nos llevaba en la camioneta. Sólo tomaba bebidas", recuerda su partner.
El apego entre los amigos quedó demostrado la mañana del miércoles pasado, justo cuando Nelson manejaba hacia su trabajo. Del otro lado de la línea estaba Hugo, al que se le escuchaba con la voz quebrada.
"Como eres mi mejor amigo, quiero que estés al tanto de lo que está pasando. Maté a la Carola y a su hijo", le dijo el autor confeso del doble homicidio.
- Estái loco, ¿qué hiciste?
- No sé. Me voy a mi casa porque no sé qué hacer. Muerto me van a sacar de ahí.
"Después de que me dijo eso me colgó. Yo lo llamé de nuevo y le dije que me escuchara si éramos amigos", recuerda Nelson.
Lo siguiente fue lo que conversaron Acevedo y Donoso, antes de que el chofer de la muni de Calera de Tango decidiera encarar a la ley.
- Reacciona, entrégate mejor. ¿Qué sacas con matarte, si lo que hiciste ya está hecho? Apechuga, haces más falta vivo que muerto. Anda a la pega y habla con el alcalde.
- ...
- ¿Me escuchas?
- Sí.
- Respóndeme.
- Ya, compadre, por ti lo voy a hacer.
DEFENSA DEL ACUSADO POR DOBLE CRIMEN ALEGARÁ LOCURA TEMPORAL
Silverio Fuentes, abogado defensor de Hugo Acevedo, explica que durante el juicio se verán las reales condiciones sicológicas del acusado, pues no se descarta la tesis de la "locura temporal".
"Hay que determinar la salud mental de mi defendido al momento de los hechos -agregó- , para decretar una rebaja o exención de pena. Una de las posibilidades es la demencia temporal".
Según el jurista, Acevedo asegura que no recuerda lo ocurrido en el momento preciso de los hechos.
El Fiscal Occidente, Emiliano Arias (en la foto) es enfático en señalar que no hay ningún indicio que muestre algún tipo de conducta sicótica en el imputado. "Él concurre con un arma a esperar a la víctima, la sigue durante un largo trecho hasta que se baja y efectúa nueve disparos. No hay ningún antecedente que indique si existe algún tipo de demencia temporal", aclaró.
Por Claudio Sanz S.