Argentina tiene bronca...
En los penales, los che se chingaron y el arquero
alemán se agigantó al contener dos penales
a los trasandinos, dejándolos en el camino.
José Pekerman anunció el fin de su ciclo
en la albiceleste.
Cariacontecidos en el estadio, silenciosos en todas
partes, los argentinos lloraron su eliminación
del Mundial de Alemania 2006, luego de perder por
4 a 2 en los penales frente a los dueños de
casa.
Pa' más remate, los argentinos terminaron
con escándalo el partido, luego que al final
de la serie de penales se agarraran a coscachos al
parecer con guardias de seguridad, con peloteros alemanes
y hasta con el árbitro.
El partido comenzaron ganándolo los che que,
casi todo el partido, hicieron un excelente fútbol,
con búsqueda constante del gol y del control
de la pelotita, juego que, a pesar de todo, fue controlado
por los pragmáticos alemanes.
Con este triunfo, los ottos se convirtieron en los
primeros semifinalistas de la fiestoca pelotera planetaria
y elevaron a calidad de héroe al portero Jens
Lehman, quien se encargó de desatar la locura
entre la hinchada luego de taparle dos penales a los
argentinos.
Alemania deberá enfrentar ahora a los italianos
que vencieron por 3 a 0 a los ucranianos.
El juego durante la mayor parte del tiempo fue lento,
con harta tenencia del balón por parte de ambas
escuadras, en un verdero juego de estrategia, esperando,
quizás, el error del rival para aprovechar
y marcar la tan ansiada diferencia.
En el complemento todo cambió muy temprano.
Y es que Roberto Ayala a los 48 minutos conectó
un gran frentazo para abrir el marcador.
El tanto serenó al cuadro sudamericano, pero
su Pekerman se confió. En contrapartida, Alemania
fue creciendo con el correr de los minutos, aunque
la claridad no fue su mejor compañero.
Pero las cosas cambiarían a partir de la lesión
de Abondanzieri, que en una jugada le cayó
encima uno de los alemanes, dejándolo pal gato,
obligando a la entrada de Franco a cuidar la portería
albiceleste. A continuación, Perkerman sacó
a Riquelme y Crespo, por Cambiasso y Cruz, dejando
para siempre en el banco a Lionel Messi, luego de
lo cual llegó el golazo alemán, que
dejó el marcador parejito, pero a los 80, con
un centro de Michael Ballack, pivoteó Tim Borowski
y de cabeza puso su tanto el artillero Miroslav Klose.
En los dos tiempos extras no pasó mucho, salvó
un buen tiro de Maxi Rodríguez que dio en el
costado externo de la red.
Llegó al hora de los penales. Y ahí
la historia cambió. Para Alemania, anotaron
Neuville, Ballack, Podolski y Borowski, mientras que
en Argentina patearon Cruz, quien marcó; Ayala
cuyo tiro fue detenido por Lehmann; Rodríguez,
quien también marcó y Cambiasso, que
chuteó, se llevó las manos a la cara
y se puso a llorar. Lehmann había atajado y
dejaba a Alemania en semifinales y los argentinos
con así una bronca...