"¡Ya no habrá luna de mieeel!", cantaban miles de chinitas cuando eran rechazadas por sus parejas al descubrir que no eran vírgenes. Claro, porque en Asia el cacheteo pre matrimonial es muy mal mirado por los hombres, quienes acostumbran a dejar botadas a sus novias cuando se enteran que le venden gato por liebre.
Aparentemente el problema se había solucionado cuando comenzó la comercialización de un extraño producto que emulaba un himen, sin embargo las autoridades decidieron hacerle la cruz al chiche por no cumplir con las normas sanitarias y producir problemas íntimos a las usuarias.
La historia es así. Un grupo de emprendedores decidió elaborar una membrana para que las chiquillas con carrete parezcan quinceañeras al momento del cacheteo. El aparatito era tan real que hasta liberaba un líquido rojo que parecía ser sangre, para hacer más creíble la escenita.
Los fabricantes prometían "prevenir infecciones, eliminar olores, promover el metabolismo femenino, mejorar la vida sexual y la calidad de la vida conyugal", pero las autoridades le pusieron el ojo y cacharon que sus componentes pueden causar problemas de salud.
El invento, que actualmente está prohibido, era vendido sólo por la red en el portal Taobaio a 37 yenes y era sensación entre las minocas que gustan del "eo, eo", pero que también quieren complacer a sus parejas. Con la prohibición se desató la ira de miles de consumidoras que ahora buscan la maravilla en el mercado negro.