- ¡Ayayaicito! ¡Me duele todo lo que se llama cuerpo! ¡Auch!
- ¡Chuuu, la carita que trae! ¿Dónde diablos se fue a meter, amigo?
- Soy Rafael Herrera Miranda, guardia de seguridad de Rancagua, y cuando volvía de mi pega caí en un forado. Me quebré la ñata y perdí cuatro dientes.
- Tremendo costalazo. ¿Y cómo fue?
- Iba a mi casa en bici por calle Victoria y al llegar a la altura de la multicancha, frente a Martínez de Rozas, la rueda delantera de mi chancha se incrustó en un hoyo.
- Fea la caída.
- Fue tal el golpe que perdí el conocimiento y recién vine a despertar en el Hospital Regional con la cara como papa.
- ¿Alguien apechugó por esto?
- Todavía no, pero no puede quedar sin sanción. Ya hice la denuncia contra la muni de Rancagua.
- ¿Ellos son los responsables?
- Claro, porque el hoyo era un alcantarillado sin tapa ni señalización.
- ¡Chanfle! Bueno, ahora a recuperarse.