El canciller Alejandro Foxley protestó ayer en Bruselas por la "política discriminatoria" a que son sometidos algunos compatriotas cuando viajan a las Uropas. Las situaciones más delicadas se han dado en España, donde muchos shilenitos son rechazados por la policía en los aeropuertos y devueltos al terruño.
Según el ministro, esta situación "genera una mala imagen pública de un acuerdo de asociación con la Unión Europea".
"El convenio está funcionando muy bien en todos los planos, pero en la fase siguiente, debería contar con un acuerdo explícito de libre flujo de personas", añadió.
El titular de Relaciones Exteriores enfatizó que este tipo de iniciativas deben centrarse en el lado humano y no sólo comercial.