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| 16 de Julio de 2007 | |||
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Así mismito le gritaron a Carlos Trejos cuando, por hacer chiches con la fusta, perdió una carrera que tenía ganada con Viejo Pellello "ˇPor qué no te metís la huasca en el...!" Javier Niño se durmió una vez con Hilario y Danilo Salinas casi se funde con Memo.
El público que cachó que Rey Ruso en su carrera anterior remató sexto con el puro vuelito, lo transformó en segundo favorito y por eso pateó la perra firmeza por el lamentable regalo de José Luis. Porque en realidad eso fue. No hubo maldad, como algunos ignorantes suponían a grito pelao, y menos que lo que pasó fuera una prueba de que las carreras en Chilito están más arregladas que tongo en Farandulandia. Malo fue que el Hipódromo Chile llamara por los altoparlantes a Sánchez apenas terminó la brega queriendo dar una señal de orden, cuando siempre los comisarios, quienes son los exclusivos amos y señores durante una jornada de carreras, citan a los látigos por líneas internas. Quizás por esta misma calentura, los jueces castigaron con 60 días a Sánchez, en circunstancias de que Carlos Trejos y el fallecido Javier Niño cometieron el mismo pecado y recibieron 30 días de descanso obligado. "A Carlos Trejos le gritaban porque no te metís la huasca en la r..., será mejor", recuerda Genaro Covarrubias, ex mánager del látigo que cuando pasaba adelante se amononaba para la foto y empezaba a peinar con la huasca a su cabalgadura. Por ese regalo, los jueces le tiraron un mes de castigo. Javier Niño, con Hilario, también perdió una carrera que tenía ganada y Danilo Salinas estuvo a punto de regalarle a Melihual un clásico que era de Memo. Lo que ellos hicieron semeja un poco esos penales tirados despacito o con una cachaña de más. Los hinchas del chuncho deben tener muy clarito que el colombiano Mayer Candelo en una definición a penales por el título con el Colo hizo un lujito y se la farreó ante Claudio Bravo. Por eso, creemos, se fueron al chancho en mala hora con José Luis.
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