Con el frío es común que una tienda a engullir más calorías, por lo que los rollitos en las partes más expuestas de la anatomía pronto comienzan a hacerse evidentes. De ahí la importancia de no descuidar la figura ni la dieta en esta época del año, sobre todo porque después cuesta mucho bajar los kilos de más.
Una recomendación útil para no tener la balanza en contra es beber abundante líquido antes de las comidas, así se produce una sensación de saciedad con la que es posible renunciar, por ejemplo, a las sopaipillas, los chocolates y los perniles. Ya lo saben.