- ¿Con los reporteros corazones de abuelita de La Cuarta?
- Somos más buenos que el pan. ¿Con quién parlo?
- Con Luis Badilla Barra, de nuevo. ¿Se acuerda?
- Era que no, Luchito. ¿Cómo le fue con Metalco?
- Ahí, avanzando. Parece que a la empresa le llegó el tirón de orejas que le pegué el otro día.
- Mire usted... ¡Qué buena onda!
- El problema es que me ofrecen recontratarme, pero se siguen haciendo los lesos con los años de servicio. Y es lo que más me preocupa, estoy viejo y me dan miedo los achaques.
- Qué mal, don Lucho. Ojalá que la empresa le pague esa plata que tanto le costó.
Urgido porque no le entregan su taxi nuevo
- Le juro que quiero puro matame...
- No pue'. No sea leso, mire que todo tiene solución en la vida.
- Gracias por sus palabras, jefazo. Es que estoy muy desesperado.
- ¿Y qué fue lo que le pasó?
- Soy José Fuentes Quezada y me conseguí un préstamo para comprarme un nuevo taxi en Nissan Cidef. De acuerdo con la publicidad, entregan altiro el toco.
- ¿Entonces?
- Que ya me tienen más de un mes esperando. No tengo ni un peso y ya me están cobrando en el banco la primera cuota del préstamo.
- Puchas, la mala onda...
- Y yo quiero reclamar porque encuentro que es mucho. La vendedora me embolina la perdiz y me dice que no es culpa de ellos, sino que mía, porque pedí un modelo de alta demanda.
- Así es con ese auto. Se vende como pan caliente.