Más de un millar de personas acompañaron ayer a la familia del joven universitario y rugbista Martín Güell Silva (24) durante su funeral, en donde las palabras de su padre, Guillermo, calaron hondo entre la concurrencia.
El también ex mandamás de la Corporación de la Madera (Corma), al hacer uso de la palabra durante la misa fúnebre en la parroquia San Francisco de Sales, despidió a su hijo con un nuevo llamado a los padres para que reflexionen acerca de los excesos que se cometen cuando hay copete de por medio.
No descartó que sucedan nuevos hechos dolorosos si las familias no orientan a sus hijos.
El joven murió trágicamente al ser embestido por el toco Audi A3 que manejaba Roberto Eduardo Angelini Reyna, quien, según la Fiscalía Oriente, manejaba en estado de ebriedad, por lo que fue formalizado.
La víctima perdió su pierna izquierda, que quedó a 150 metros de distancia. Sus compañeros del Club COBS lo despidieron gritando con un lagrimón en la garganta: "ˇVamos Martín!".