|
|
| 06 de Mayo de 2007 | |||
|
|||
| BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
|
La T de cobre y el diafragma Ambos son métodos anticonceptivos femeninos que se introducen por la vía vaginal. La T de cobre debe ser recomendada e instalada por un médico especialista, mientras que el diafragma puede colocárselo la misma mujer, pero es necesario que consulte antes a un ginecólogo. De las píldoras hemos informado con anterioridad, por lo que ahora consideraremos los otros métodos mencionados. Ambos son dispositivos intrauterinos (DIU), puesto que se alojan en la zona interna del aparato reproductor (en el cuello del útero) y su colocación se realiza por vía vaginal. “Son métodos seguros, cuyo porcentaje de efectividad es bastante grande. Sin embargo, en las mujeres falta un poco de información al respecto”, señala el ginecólogo Carlos Muñoz Hernández. Al igual que con las pastillas, la utilización de los DIU debe ser supervisada por un especialista que regule su correcta colocación y la extracción en los tiempos adecuados, para asegurar un óptimo funcionamiento. “El hombre y la mujer deben ser muy responsables a la hora de escoger uno u otro método, porque se trata de la regulación de la fertilidad de ella”, asegura el experto.
LA T DE COBREEste es un dispositivo intrauterino hecho de plástico, recubierto con un alambre de cobre. Tal como su nombre lo indica, tiene forma de T y es muy pequeño, para que pueda implantarse en el útero y no genere mayores molestias en la paciente. “Por lo general, se recomienda su uso en mujeres que ya han dado a luz”, explica en doctor Muñoz.Y si bien su utilización no debiera tener efectos secundarios, hay algunos casos en los que la mujer puede presentar ciertos dolores al colocarla o extraerla, molestias en la zona del bajo vientre o reglas con un flujo más abundante de sangre. El especialista enfatiza: “Por eso es tan importante que haya supervisión médica”. La T puede ser usada por la mayoría de las mujeres en edad fértil, aunque se recomienda especialmente en aquellas que han sido madres. Sin embargo, no es recetada para quienes tienen cáncer de útero,miomas o están propensas a sufrir alguna enfermedad de transmisión sexual -ETS- (ausencia de pareja única, diagnóstico previo de ETS, etcétera). “La T de cobre puede colocarse en el sistema público de salud, de manera gratuita. También se puede acudir a un ginecólogo particular. Las mujeres que la necesitan, deben saber que es segura y que su duración es muy prolongada, ya que alcanza hasta -aproximadamente- los 10 años”, explica el especialista. Es importante señalar que este método,al igual que las pastillas anticonceptivas,no evita el contagio de enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, clamidias o el VIH/Sida. Por lo mismo, es necesario que exista responsabilidad en el comportamiento sexual, no sólo para prevenir un embarazo no deseado, sino también para no exponerse a estos riesgos.
ANILLO VAGINALHasta hace unas años, su uso no era masivo,ya que es un producto relativamente nuevo. Se trata del diafragma (o anillo vaginal),un dispositivo de aproximadamente 5 cm de diámetro, hecho de plástico flexible. Esto permite que se adapte con facilidad a la anatomía del útero de cada mujer que se lo coloca.“Muchas mujeres no se sienten seguras con este método, pero de a poco han ido adquiriendo más información y se han atrevido a usarlo. Es bastante simple y no tiene efectos secundarios asociados”, asegura el doctor Muñoz. El anillo se introduce por la vagina y debe ser alojado en el útero. Previa prescripción médica, puede ser puesto por la propia paciente; una vez afirmado, comenzará a liberar pequeñas dosis de hormonas. Pasadas tres semanas (a las puertas del comienzo de un nuevo ciclo menstrual),debe ser retirado, para que no haya retención de flujo en el interior del útero. Una vez fuera del organismo, debe cambiarse de acuerdo a las recomendaciones del ginecólogo, porque si bien su efectividad como anticonceptivo es alta (se embaraza 1 ó 2 mujeres de cada 100), su mala implantación podría hacer perder el efecto deseado. “Del mismo modo, las hormonas que libera podrían propiciar la aparición de algún coágulo si no son supervisadas correctamente”,concluye el doctor Muñoz. Este método tampoco asegura la prevención de ETS, puesto que la sangre o el semen de alguien contagiado tiene posibilidades de tomar contacto con las paredes internas de la vagina y del útero. Por lo mismo, es importante que el varón también use preservativo (condón).
|
|
|
|
|