- Tengo un reclamo caballo. No va a creer lo que me pasó.
- Relinche con toda confianza, negrito.
- Fíjese que el 25 de noviembre gozábamos con mi prole de un día de esparcimiento en el Hipódromo Chile y de repente unos jotes se dejaron caer pa' asaltarnos. Se nos vino la noche. Mi nombre es Máximo Monsalve Cornejo y andaba con mis hijos Máximo y Pablo, mi mujer y un sobrino.
- ¡Chanfle! ¿Y fue muy peluda la cosa?
- Me vacunaron con 40 lucas que llevaba en la billetera, me sacaron todos los documentos y tarjetas, pero lo más grave es que me tajearon como si fuera charqui. Mi hijo también resultó herido.
- Me dejó helado. ¿Dónde recibió las cuchilladas?
- En el abdomen, y me comprometieron el hígado, el bazo y el colon. Tuvieron que operarme en el Hospital Barros Luco y tengo unas inmensas cicatrices. Pa' distraer a la gente los cumas inventaron que mi mujer los había molestado.
- ¿Y nadie se percató para ayudarlos?
- No, por eso pido que les acorten las riendas a los malhechores en el recinto. Todo está de película, menos la seguridad. Los guardias brillan por su ausencia. Nosotros vamos allá hace 5 años y nunca nos había tocado vivir una situación tan dramática. Hice la denuncia en la 9a Comisaría de Carabineros y la Fiscalía Norte abrió la causa N° 0600839389-1.
- Por ahí pueden caer los pasteles...
- Si los agarran me alegraría en el alma, pero quién nos devolverá la tranquilidad para ir otra vez a ver los caballitos.