Eran las 11 de la matina y frente al hospital una veintena de adherentes de Don Pino cantaba hasta reventarse "Mientras Chile exista jamás será marxista".
De pronto un Viejo Pascuero que andaba cantando en las microlias pa' parar la olla se subió a una barrera al ladito de los tatadictos para entonar, guitarra en manopla, una canción contra el Transantiago.
Andy "Gibb" Novoa no duró ni la primera estrofa, porque un gorilón de la fanaticada lo sacó cascando por no cantarle al Tata.