03 de Diciembre de 2006
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Sadomasoquismo

 


Sadomasoquismo
La expresión es la mezcla de dos comportamientos: el sadismo (obtención de placer al infligir dolor físico a una persona) y el masoquismo (satisfacción que se produce al ser violentado). A pesar de que cada día existe más información al respecto, no es una práctica tan común como se cree.

Revistas eróticas, películas pornográficas y hasta artistas promueven esta práctica. Trajes de cuero o látex -demasiado ceñidos al cuerpo-, látigos, fustas, mordazas o esposas provocan estímulos visuales que, en el caso de los sadomasoquistas, se traducen en deseos sexuales.



Erótica
En el año 1992, la controvertida cantante Madonna lanzó su disco “Erótica”, cuyo contenido principal eran las diferentes manifestaciones de la sexualidad. Para promocionarlo,la diva del pop inició una gira por todos los continentes, en la cual representaba a una ‘dominatrix’ sadomasoquista llamada Dita Parlo. ¿Su look?: altas botas negras de cuero, ropa de látex, guantes, antifaz y una fusta con la que simulaba algunos golpes.

Los conciertos fueron un éxito en todo el mundo, al igual que la canción promocional del disco, que decía entre sus frases: “Hay cierta satisfacción cuando hay un poco de dolor (...) Sólo hiero a los que amo (...). No creo que sepas lo que es el dolor. No creo que lo hayas hecho antes. Yo podría darte mucho placer. Vendré a ti cuando me llames. No te dolerá, sólo cierra tus ojos...”.

Es importante expresar que este es un tema de opción.

Porque está claro que aunque lo cante Madonna... cada persona decide si le agradan los juegos violentos o no.

La imagen
Las películas y revistas pornográficas se han encargado de perpetuar la imagen de los practicantes del sadomasoquismo. A pesar de que en la realidad no suele usarse con tanta frecuencia, los elementos que más destacan son el uso de ropa ajustada (especialmente de látex o cuero negro), antifaces y herramientas de tortura como látigos o fustas, para golpear a la otra persona y así propinarle placer.

Las mujeres que utilizan estos atuendos son denominadas “dominatrix”,y cumplen un rol claro: someter a sus deseos sadomasoquistas a otra persona, generalmente sin su consentimiento.

Para el urólogo Antonio Salas,“es necesario tener clara la diferencia entre la conducta de una persona sádica -quien gusta de golpear y provocar daño a su parejay la de un masoquista, que disfruta al recibir esa violencia”. Así, el sadomasoquismo es la conjunción de estas dos preferencias, llevadas a la práctica, especialmente, en el plano sexual.

El profesional añade que, “por lo general, las parejas que gustan del sadomasoquismo culminan su ‘pleito’ con un encuentro sexual explícito.

En este tipo de relaciones también se permite el uso de herramientas que infringen dolor, como látigos o esposas, que generan la sensación de sometimiento y poder”.

El doctor Salas destaca que “esto corresponde a una actitud y no a una enfermedad. El problema ocurre cuando se llega a extremos mayores,como el daño físico que culmina en heridas y lesiones que requieren, incluso,de atención médica”.

EXCITACIÓN

“Las conductas sadomasoquistas presentan una secuencia muy clara: parten con insultos, siguen con Vida Afectiva y Sexual 12 • VAS la agresión física y culminan con la excitación sexual. Hay parejas que no pueden alcanzar la plenitud si no viven esas etapas de violencia, que no necesariamente deben ser tan extremas”, aclara el facultativo.

Si bien el sádico siempre disfrutará ‘haciendo sufrir’ y el masoquista ‘sufriendo’, en el caso del sadomasoquista el rol va a depender de las circunstancias en las que se desarrolle la relación con la otra persona. En ocasiones estará dispuesto a recibir golpes, mordeduras y tirones de cabello,mientras que en otras preferirá ser dominante y sometedor.

“Al igual que en el resto de las relaciones, el fin último de cada encuentro es conseguir la plenitud sexual junto a alguien, por lo que es común que ambos se esfuercen por satisfacer los requerimientos del otro”, destaca el urólogo.

Salas aclara que el sadismo masculino suele ser más peligroso, porque es más agresivo y brusco (por una condición física innata de los varones); incluso, puede llegar a tal el nivel de violencia que se pueden cometer crímenes. “Esto ocurre con personas que tienen alguna patología que no es tratada adecuadamente o a tiempo”, aclara.

GENÉTICA

Algunos profesionales de Estados Unidos han planteado la teoría de que las tendencias sadomasoquistas son herencia genética. Un estudio publicado en el 2005 revela que los hijos de parejas practicantes tienen muchas más probabilidades de desarrollar esta misma tendencia cuando comiencen su vida afectiva y sexual.

Al respecto, el doctor Salas expresa: “Esta conducta se puede explicar,también, por el proceso de imitación que ocurre con los jóvenes, al ver a sus padres practicando técnicas sadomasoquistas. Otra opción es que el gatillante sea alguna experiencia traumática de violencia propinada por personas cercanas”.

“Paulatinamente, el sadomasoquista va adoptando esa conducta,aprovechando las imágenes relacionadas con el tema y las experiencias propias y ajenas. Esto le significará tomar conciencia de su condición,asumiendo que le gusta participar en manifestaciones de esta índole”,explica el profesional.

Por ser un comportamiento menos común, por lo general, los sadomasoquistas dan muchas vueltas antes de encontrar a su pareja. Por lo mismo, en países desarrollados se han organizado clubes especialmente destinados al encuentro de personas que buscan el placer proporcionado por golpes de látigo o las esposas.


 

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