Leo Caprile lleva tantos años participando como chino en la Teletón, que ya perdió la cuenta. Al ojo, nos contó, sospecha que son como 18 y que ha hecho de todo en cada campaña.
Y sus motivaciones son claras: "No perder la capacidad de sorprender y ser solidario. También seguir el ejemplo del líder y creador de esta causa que es Mario".
-¿Qué tal Don Francis?, ¿cómo lo ves después de tantos años trabajando junto a él?
- Lo veo y me enternece. Me provoca admiración cómo un señor de sus años, con lo que le cuesta a uno que es mucho más joven, pone un esfuerzo que es casi apostólico. Y eso es tremendamente motivador, por eso uno pone nuestra carrera a disposición de los demás.
- Según el cahuín cuando Don Francis se reunió con todos los rostros les dijo que no habría privilegios y que todos eran obreros, ni un gerente, ¿fue tan así?
- Es que antes había gente que iba y estaba un rato, pero ahora se llegó a la conclusión de que todos debíamos trabajar las 27 horas. Si nos vamos a sacrificar, hagámoslo, pero con todo.
Herencia
-¿Qué me puedes decir de las primeras Teletones, comparadas con la de hoy.
- Al principio, por supuesto, se cometieron errores en cuanto al formato y la forma, no en el fondo. Hoy la Teletón tiene un lenguaje coherente, moderno, se reinventa, es autocrítica, arregla sus problemas...
- Pero uno de los más grandes, el que preocupa a todos, es qué va a pasar cuando Mario ya no esté a la cabeza...
-Mientras él tenga un hálito va estar relacionado con eso y va a tener que estar. Pero él también sabe que esto va a quedar en buenas manos.
-¿La Vivi?
- Claro, hay una tendencia, pero creo que ella ni nadie ha pensado en personificar la Teletón. Esto es un trabajo de mucha gente, hay muchos indispensables como Felipe Camiroaga, Antonio Vodanovic.
- De más...
- No es bueno ni saludable ponerle nombre y apellido al reemplazo de Don Francisco. Mario es Mario y en esta tarea es irreemplazable.
-¿Lo notas cansado?
- Lo veo transformado en un señor mucho mayor. El gordito que antes era pura pila ahora se cansa. Pero lo veo feliz y con una mirada que dice muchas cosas...
-¿Como qué?
- Le veo la satisfacción de que esto esté caminando y que haya gente que lo acompaña y hay una nueva generación de animadores, entre los que me incluyo, que no vamos a fallarle al proyecto, además si la Teletón no continúa moriría parte del alma de Chile.
Polémicas
Desde que partió esta Teletón hubo polémicas. En el lanzamiento de la campaña Sebastián Demangel, un chiquillo lisiado, le echó la media foca a Iván Zamorano porque se hizo el loco con una invitación a la ciudad deportiva. Luego el alcalde de Las Condes, Francisco de la Maza, no quiso que en su comuna se pusieran afiches de la causa. Y para rematarla Kenita Larraín fue sacada de la Vedettón.
- Se pasó el alcalde, ah.
- Tiene todo el derecho a plantear su punto de vista, pero nunca a 60 días de la campaña. No se presiona a través de los medios. Fue una declaración inoportuna, se pudo haber conversado en otro tiempo.
-¿Qué me dices del bochorno de Zamorano?
- Lo del muchacho (Sebastián Demangel) fue un exceso de parte suya, nadie tiene que denostar a un personaje público.
-¿Y la Kenita?
- Si a uno lo invitan a un lugar y después le dicen que no, hay que asumirlo.
-¿La Teleton le hizo la cruz a la farándula?
- Cuando uno se contamina (con la farándula) tiende a ridiculizar todo.