"Será una final súper padre y en Chile será chulísimo", comentaban los mexicanos. Razón tenían, porque ya alucinan el focazo entre dos que salen al frente a lo killer.
Es que los "Tuzos" del Pachuca juegan como el Colo. Usan un 3-5-2 abriendo mucho la cancha. Parten con un meta sólido como Miguel Calero. Con un hombre que sobra atrás y que cruza como los dioses (Aquivaldo Mosquera), más dos stoppers (Leobardo López y Fausto Pinto), que serán las lapas de Suazo y Sánchez.
Las bandas las abren Marvin Cabrera y Fernando Salazar, aunque no picanean tanto arriba. Al medio tienen a Jaime Correa, un tapón clásico, y a Gabriel Caballero, que la pone, pero también la pasa con talento. El titiritero es Andrés Chitiva, pero se las da de lauchero a veces. Completan el tridente ofensivo Christián Giménez y Luis Landín, aunque también aparece Juanca Cacho.