|
|
| 13 de Noviembre de 2006 | |||
|
|||
| BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
|
La ventanita sentimental Dr. Cariño doc@lacuarta.cl
Querido Doc:
Hace alrededor de un año anduve con un hombre mayor, ahora él tiene 30 y yo 23. Todo andaba super bien hasta que de la noche a la mañana cambió conmigo. No me llamaba y desapareció por un tiempo, pero casi todos los días nos encontrábamos, hasta que un día se dignó a dar la cara y me dio el filo como corresponde. Nuestra relación fue super sana, jamás hubo algo más que besos y abrazos (a lo mejor eso fue lo que lo alejó de mí, ya que yo no le di lo que él quería, además de otros problemas que tiene), ya que yo venía saliendo de otra relación, en la cual estuve a punto de perder mi virginidad. Cosa que hasta el día de hoy guardo para entregar a la persona correcta. El problema es que yo me enamoré profundamente de él, y se lo dije. Nunca más lo volví a llamar ni él tampoco a mí, excepto cuando carreteaba con mis amigas y con unos tragos de más, me bajaba todo el amor por él y lo llamaba. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos, hasta esta semana, cuando por mera casualidad me encontré con él, me dio su nuevo número de teléfono, y más tarde me llamó... hablamos y me dijo que quería que nos juntáramos a conversar, pero no llamó... Me volví a encontrar con él, y él fue totalmente diferente conmigo. ¿Qué será lo que quiere? O será que en ese momento sus neuronas estaban mal conectadas, por eso me llamó. Hasta el día de hoy estoy enamorada de él, de hecho cada vez que lo veo, me pongo nerviosa y mi corazón salta mucho. ¿Qué hago, Doc?, ¿Espero que me llame, lo llamo yo o definitivamente lo mando a freír monos al África?. CONFUNDIDA Y ENAMORADA.
Mi perra:
Ese galán a media máquina es más raro que el famoso perro verde del cual hablaba Bonvallet. Sin embargo, sospecho que nunca estuvo enamorado y por eso le costó poquito echarse el pollo. Seguramente andaba con la maldad pero como jamás usted hizo amago de ponerse de espalda el loro optó por buscar presas fáciles. No ha tenido buen ojo al pololear y debe extremar las precauciones, evitando entregarle el monito a cualquier pelafustán con bla bla. Lo principal, sin embargo, es cuidarse del fantasma que volvió del pasado porque el vivaracho va a probar suerte de nuevo, aunque se hace el lindo. ¿Cómo la hago entender que nada bueno puede surgir entre ustedes? ¿Es posible que esté enamorada de un tipo que le ha hecho toda clase de desaires? Bájele la cortina de un viaje, ahora ya.
|
|
|
|
|