No hay caso. Casi tan complicado como pillar al Peluche Dueñas carreteando con René Naranjo o a la Amalia Granata en un retiro espiritual, le ha resultado a Fernando González medirle el aceite a Roger Federer. Y no es ponerle musho colorete, pues luego de nueve careos entre ambos tenistas, jamás el Bombardero ha puesto los ojitos blancos y erectado la raqueta al cielo.
Esta vez fue el Torneo de Basilea, donde el raquetero más top de Chilito defendía el título, el epicentro de la fleta suiza. El námber guan del orbe se sirvió a González con papas duquesas en tres sets, con parciales de 6-3, 6-2 y 7-6 (7/3).
Malena
Apenas comenzó la mocha, casi tan emocionante como el clásico pelotero entre la "U" y el Colo o una tironeada de mechas de la Pamela Díaz con la Pancha Merino, se cachó que el Feña no la agarraría ni por error. Federer salió al ataque y se pasó por el asterisco el reinado de González en Suiza.
Por eso no extrañó que la primera manga fuera papita pa'l loro pa' Roger, en menos de media hora. Y la situación fue calcadita en el segundo set, acompañada por un bajón anímico más heavy que cuando pierde su querido Colo Colo.
El tercer set fue la excepción. Mano de Piedra soltó el chiquiturri y se vio más cómodo en la carpeta suiza, por lo que no extrañó que se fuera una y una, onda "mía, tuya, para ti, para mí" con Federer hasta el tie break. Ahí nada pudo salvar al medallista olímpico.