Arturo Sanhueza andaba saltando en una pata. Por lo general es tranquilo y no le gusta decir cosas que metan mucho ruido. Pero tras ganar el clásico en el Monu no podía dejar pasar la oportunidad. "Esto es para la gente. Es a ellos a quienes les quedan más los triunfos". En eso empezaron a corearle el nombre desde la Garra Blanca, y no le quedó otra que "agradecer el cariño que hace rato me da la hinchada".
El tapón del Albo además se disfrazó de creador, apoyando caleta al Mati en las llegadas ofensivas. Si incluso metió don pase gol para el cuarto del Cacique. "La verdad es que si puedo apoyar y dar pases lo hago, pero para esto está Matías Fernández que lo hace muy bien. Yo sólo intento aportar un grano de arena".
Por eso muchos ya la tildan como el famoso "volante mixto" que necesita Chilito. Ese que llega arriba para dejar solo a los delanteros, que mete paredes, la toca a la pinta y además se come la cancha correteando rivales y poniendo la patita firme para que no pase nadie. Y que si pasa, pase en cajón.
"A mí no se me puede olvidar que lo mío es defender en primera instancia. Lo otro es ayudar nomás".
Y no dejó pasar la oportunidad para dejar en claro la superioridad de los albos. "Es que somos un equipo con mucha jerarquía. Nos dan una y matamos al tiro con los definidores que tenemos", se quebró.
Al final, hasta aprovechó de tirar la talla en la buena onda, mandando un par de recaditos a los azules. "En realidad les dimos un toque. Si el partido estaba para 6-1, pero no liquidamos, porque ellos jugaron echaditos para atrás. Si incluso les regalamos un gol al final, para que no se fueran tan enojados".