Con un viejo más alboadicto que toda la Garra Blanca, Álvaro Ormeño tenía que ser albo hasta la médula. Por eso gritó el gol con alma y vida. "Era mi sueño desde chico. Y ya llevaba dos partidos donde estuve cerca de marcar, pero hacerlo ahora era más importante. Me salió en el partido más importante del año", contó el primogénito de Raúl Elías.
Además, celebró como Bebeto en el Mundial de Estados Unidos 94. "Es que mi señora está a punto de dar a luz, así es que le da más valor aún".
Además, Ormeño robó una pelota a Rodrigo Jara en el segundo gol del Colo. "Salimos a apretarlos más arriba en la segunda mitad. Así fue como pude pinchar varias pelotas, y por suerte en esa justo salió un gol. ¿Culpa de Jara? No, si estuvo bien parado todo el partido".