Borghi ya pasó a la historia del Cacique. Campeón, semifinalista en un torneo internacional y con tres clásicos en el bolsillo. Todo un crack.
Falta que ahora sus pupilos se rajen con un asado para dejarlo con la sonrisa de oreja a oreja. Pero por mientras alaba igual a sus muchachos. "Riffo no debió jugar, pero me pidió hacerlo. Y Fierro me dijo que era maricón, porque lo había dejado en la banca. Pero todos están muy felices por el trabajo que se está haciendo", dijo el Bichi.
Igual contó que algo afecta jugar tanto. "Ormeño no podía pasar, porque estaba cansado, pero igual siguió corriendo, se soltó en el segundo tiempo y anotó un golazo. Entonces, ¿cómo manejas a estos muchachos que cada día me sorprenden más, porque siempre se exigen y saben que pueden dar mucho más para el equipo?".
Por último, indicó que el equipo "está físicamente extraordinario y ahí hay que aplaudir la excelente pega del "profe" Torres".