Pese al optimismo que evidenció el Presidente brasileño, Lula da Silva, tras emitir su voto en los comicios generales efectuados ayer, la cosa agarró rumbo a una segunda vuelta al escapársele por poco el 50% más uno de los votos, con lo que esta madrugada estaba pasando a una segunda vuelta.
Con el 97 por ciento de los votos escrutados, los resultados premilinares establecían que el actual Mandatario lograba el 48,91 por ciento de las preferencias, y era seguido muy de cerca por el opositor socialdemócrata, Geraldo Alckmin, que alcanzaba el 41,30%.
Tras conocerse esto, Alckmin ratificó su seguridad en que la elección se definirá a su favor en la segunda vuelta, que será el próximo 29 de octubre.
Se la cree
Luego de sufragar Lula dijo sentirse confiado "en que vamos a ganar esta elección hoy" y que esperaba que el pueblo brasileño "coloque en la urna su deseo, su sueño y su fuerza para que la gente pueda consolidar los cambios que Brasil necesita".
Cerca de 126 millones de personas tuvieron derecho a voto, en unos comicios que nuevamente utilizaron un sistema computacional.
Además del próximo Presidente, en los comicios se eligieron a senadores y diputados nacionales, así como diversas autoridades estatales.