- Oiga, estoy destrozada. Se me perdió la "Olivia".
- ¿Quién?
- Mi perrita regalona de siete meses. Estaba en el antejardín de mi casa, en villa Jardín Oriente II, Puerto Montt, arriba del Colegio Pumahue, y de pronto desapareció como por arte de magia.
- Mala onda. ¿Y cuándo?
- El domingo en la mañana. Mi nombre es Sandra y, la verdad, ella es mi única y gran compañera. La recogí de la calle para rehabilitarla y la quiero como si fuera una hija.
- ¿Dónde hay que llamarla si la ven o aparece una pista?
- A los fonos 295420, en horario de oficina, o 272100, después de las 19 horas. También tengo el celular 92599854. Estoy tan afligida que le juro que recompensaré al que me la regrese a casa.
- Calma, madame. ¿Y tiene alguna fotito para que los lectores paren sus antenas?
- Claro. Aquí está. Póngala grande, plis. La "Olivia" es cafecita y tiene un collar de cuero rojo.
- No se preocupe. Ahí va.