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| 26 de Septiembre de 2006 | |||
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Plantel cuico llamó al Pulento a su celu celestial El Polo trajo de Baires vibras sanadoras
Por eso apenas Pellicer pegó el último grito, todos agarraron sus bolsos Luis Vuitton para asistir a la misa de acción de gracias que se ofició en la capilla del mismo recinto hospitalario. Fue el momento también de reencontrarse con Jorge Quinteros, quien viajó especialmente de Buenos Aires para inyectarle ánimo a su ex partner. Lo del "Polo" fue el símbolo de una gran familia en que se convirtió el equipo de la franja. "Su gesto reflejo lo que Quinteros es como persona y la unión del grupo que formamos. Acá, como no pasa en todos los equipos, somos casi todos amigos y nos preocupamos de lo que le pasa al compañero", graficó Pancho Arrué.
Uno para todosLa voz del capitán cuico también sirvió para sacarle la foto al optimismo. "Vinimos todos, porque lo que más necesita la familia del Tati es sentir apoyo y nuestra misión será no hacerlo sentir solo en ningún momento", agregó Arrué.Desde que se supo lo del tumor y que no había otra que entrar a picar en la misma cabeza que las muestras de solidaridad con el "1" de la franja no han parado. Y así como Quinteros pidió permiso en Argentinos Juniors para estar con Buljubasich, también Darío Conca mandó un mensaje de preocupación por el arquero del récor. "Eso refleja la calidad de persona que es el Tati y que en Católica somos un familia", insistió Arrué. El espíritu santo también poseyó a Eros Pérez, quien en el altar junto al Pulento pidió porque en el Cielo hagan el resto de la paleteada que va faltando. "Si bien salió muy bien la operación, como nos dijo el doctor, lo que falta es que la biopsia también arroje buenos resultados. Y ojalá ahí tengamos buenas noticias para la tranquilidad total", explicó. Es que por mucho que se tomen de las manos, el lateral cruzado insistió en que "nosotros, como jugadores, sólo podemos poner un pequeño granito de arena. El resto lo tiene que hacer nuestro Señor", culminó después de un gran amén que resonó por todo el recinto de Marcoleta.
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