"El moooote calientiito, pelaaaado... Pelaaado el moote calientiito, pa' comérselo toitito", es el grito de guerra de José Alberto Silva Pérez (44), conocido en su San Beca natal y más allá de esas fronteras como el "Rey del moteméi" y uno de los últimos cultores de este oficio en extinción, nacido en los tiempos de la Colonia y destacado hasta por la Unesco.
Metido de lleno en las Fiestas Patrias, cuenta que se multiplica entre las ventas callejeras y un pituto como locutor en la radio comunal "Venceremos", 98.9 FM, los sábados entre 9 y 13 horas.
Partió sacándole los ollejos al mote a los 10 años, "en tiempos en que éramos muchos los vendedores de mote calentito y la competencia era fuerte. Tuve que emigrar a las poblas de Santiago. En la San Gregorio me cogotearon y me pelaron una bici y la pintora. Desde entonces no uso ese overol, porque no me da el cuero", confesó.
El billete que corta va completito pa' la casa, "porque primero están mi mujer y mis cuatro hijos. Son mi orgullo. Toditos estudian y la mayor entra a cuarto medio", añadió.
Ni por na' el "Rey del moteméi" permite que alguien de la prole lo acompañe a pregonar su producto voz en cuello: "Esto es pa' machos hechos y derechos".
-¿Cómo se hace el moteméi, gancho?
- Compro 10 ó 15 kilos de maíz en la feria, les agrego agua y los pongo a hervir una hora. Altiro les echo la ceniza del carbón (la lejía, que le dicen los pitucos) y eso ablanda y pone sabor a los granos. Después lavo el mote y lo dejo calentando otra vez unas 6 horas más.
-¿Se sirve al seco?
- No, pueh. El moteméi siempre va muy caliente. Con azúcar o miel queda flor, pero también se hace con porotos, en sopa, en caldillo, en ensaladas con cebolla picada finita y tomates o con leche. Tiene hasta cualidades afrodisíacas.
-¿Termina como toro de exposición?
- La dura es que me levanta todo... el ánimo y todo lo demás.
-¿La corta a cincel?
- Alcanza pa' vivir y listo. Lo bueno es que me regalan la madera pa' leña y me sirve pa' hacer tableros donde se ponen los sacos en la feria.
-¿Cuáles son sus bestias negras?
- La competencia es el piñón cocido y tostado, y también el dulce de camote. La castaña la pelea sólo en abril y mayo.
-¿Y le llevan moteméi a la cama?
- Demás. Sábados y domingos mi negra me lleva el plato a la cama. Me conoce todos los gustos. Ella fue la que hace 22 años me sacó de la línea del tren donde dormía y me trajo pa' esta casa. ¡Es lo más rico, más que el moteméi!