Por esas cosas del fútbol, Marco Olea terminó siendo clave en el partido. Aunque no se vio la corbata con olor a champiñón del "Caballero del Gol", sí dos patadas de sus ex yuntas que recibió permitieron que la "U" terminara el partido con nueve.
"En la cancha no hay amigos", dijo Olea, antes de relatar que el mahuachi a lo Karate Kid de Marcelo Díaz fue el que le dolió más. "Me dejó los estoperoles marcados en la espalda", recitó.
Pero en el Bulla no las emprendieron tanto contra el hoy delantero o'higginista como contra el saquero Eduardo Ponce. Mientras Luis Pedro Figueroa explicó que "no es por justificarse, pero es hora que se les critique a los árbitros también", Marcelo Salas fue mucho más hevy en sus dardos.
El capitán azul recordó que hace un tiempo "leí que (Eduardo) Ponce se quejaba porque no dirigió en los playoffs pasados, pero el porqué está a la vista". En tanto, Ronalf Fuentes lo trató de "sinvergüenza, cagón".