LA MOCHILA Y LOS ESCOLARES
Durante mucho tiempo se pensó que el peso de las mochilas era el responsable de las dolencias que sufrían los pequeños en la espalda. Sin embargo, el doctor Enrique Testart, traumatólogo del Hospital Clínico Universidad de Chile, afirma que "cuando el peso de una mochila es proporcionado al peso del niño no afecta la columna, a no ser que tenga alguna enfermedad o lesión previa. Teniendo un desarrollo muscular adecuado, un niño puede cargar sobre sus hombros el 50 por ciento de su peso corporal sin problemas. Con entrenamiento este porcentaje puede aumentar".
En el caso de un niño de entre siete u ocho años, con un peso estimado de 20 kilos, podría cargar una mochila de 10 kilos. Sobrepasar esa carga podría dañar sus cartílagos de crecimiento.
"Las deformidades de la columna no son provocadas por el uso de mochilas, son enfermedades que pueden verse incrementadas al usar pesos excesivos o asimétricos sobre la espalda. Una de las más frecuentes es la escoliosis, enfermedad del crecimiento vertebral de forma asimétrica, generando una curva acompañada de una rotación de éstas. Esta patología tiene un alto componente genético dentro de sus causas", señala el especialista.
Como principal recomendación, Testart indica que el niño debe usar la mochila con sus dos tirantes pasados por los brazos, en los hombros, de forma simétrica.