- Buenos días, mijito.
- ¿Quién parla por ese coté?
- La señora Tránsito Espinoza Muñoz.
- ¿En qué podemos ayudarla, nonita?
- Fíjese que a mi esposo, Samuel René Rosales Orellana, le amputaron tres dedos de su pie izquierdo, producto de la diabetes.
- Se cuidó poco el hombre.
- Para más remate, lo tengo internado en el sanatorio "Elba Guarategua Peña", más conocido como "El Peral" y necesita con urgencia una chala ortopédica. El problema es que nosotros no estamos en condiciones de comprarla.
- ¿Cuánto calza el hombre?
- Cuarenta y uno. Pero usted lo viera. Está flaquito y ya ni se mueve.
- De seguro que más de un lector se va a cuadrar.
- Eso espero. Póngale ahí que me ubican en el teléfono 516-2724, sólo hasta las 14:00 horas, porque después me voy a cuidar a mi viejito.