El Servicio de Salud Metropolitano Oriente dictó las primeras sanciones del sumario interno que realiza por el caso del tráfico de sangre entre el Hospital del Salvador y una clínica privada, lo que habría ocasionado el contagio de al menos 13 peques con Hepatitis B.
Entre las sanciones destaca la impuesta a Miguel Manosalva. El tecnólogo médico del hospital recibió una monumental PLR por lo que deberá cerrar la puerta por fuera, mientras el oncólogo Juan Quintana (jefe de la desaparecida clínica a la que era derivada la sangre) fue suspendido por 3 meses de sus funciones en el Hospital Luis Calvo Mackenna.
La defensa del doc, a cargo de la abogada Samanta Carrasco, anunció que pedirá la nulidad del sumario ante la Contraloría General de la República. Quintana jura de guata que él nunca compró la sangre, y adjudicó el contagio de los peques a un brote de Hepatitis B.
Por otro litro, la Fundación Niño y Cáncer, presidida por el médico sancionado, interpuso un recurso de protección en la Corte de Apelaciones en contra de la ministra de Salud, Soledad Barría, y del seremi de Salud Metropolitano, Mauricio Osorio. La fundación pide que se inicie de inmediato una vacunación masiva de todos los niños con leucemia y sus familiares, debido al supuesto brote de Hepatitis B.