Si su retoño se apresta este año a rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y en la casa no hay monedas como para mandarlo a realizar un buen preuniversitario, no se aflija. Le contamos que hoy existen los llamados preuniversitarios virtuales, esos que uno encuentra en internet y que son cachilupis si se saben utilizar.
Además que ejercitarse a través del ciberespacio hoy por hoy es una alternativa educacional que permite al pingüi programar su tiempo de aprendizaje. Ante la falta de un profe que guíe las clases, se pueden establecer algunas técnicas que ayudan a que el proceso sea gentil y exitoso. Tome lápiz y papel si quiere saber más detalles:
- Haga que su querubín se comprometa efectivamente con su propio aprendizaje. Esto permite destinar tiempo para preparar la PSU acorde a las expectativas del alumno, priorizando lo que quiere para él y no lo que se espera de él.
- Es importante que el cabro se haga un horario de trabajo para cada prueba, lo que facilita la calendarización de las sesiones de estudio sin exagerar las horas destinadas a esta actividad. Así, el mateo tendrá clarinete qué va a estudiar en esa clase y si cumple con lo programado.
- Para lograr un buen estudio es vital el lugar donde éste se realice. Debe ser un ambiente que resulte grato y con un espacio funcional. Eso ayudará a trabajar aislado de los elementos distractores.
- Hay que matearse en forma ordenada, respetando las secuencias de los contenidos y desarrollando los ejercicios sólo cuando se está preparado. Tratar de adivinar las respuestas anula la oportunidad de reflexión y ejercitación efectiva.