- ¿Qué tal, amigo del Dedo en la Llaga?
- De turnete, pero déle.
- Me parece. Soy Guido Salazar, nacido y criado en la ciudad minera de Sewell. ¿La ha visitado?
- Fíjese que no, pero apenas pueda voy a ir a turistear por eso pagos. Tengo entendido que ahora forma parte del patrimonio de la humanidad.
- Así es, mijo. Estuve en ese lugar hasta que cumplí los 20 años de edad y me gustaría poder ubicar a los compañeros con los que jugaba a la pelota en esa época.
- Ya deben ir por la segunda capa del subsuelo.
- ¿Chis!, ni tanto. Mi papá fue minero y yo tengo ahora 65 años.
- Si no me fallan las matemáticas, dejó Sewell en 1961.
- Así es.
- Demás que están vivos sus compipas, entonces.
- Le dejo mi teléfono para que me ubiquen.
- Bueno.
- Me encuentran en el número fijo: 755-0864.
- Suerte y después nos cuenta cómo le fue.
- Vale.