El goleador papayero Matías Urbano marcó la primera de las dos pepas sobre los chuncharchelis y partió corriendo como orate. De una, el che, de 25 años y oriundo de Cipoletti, provincia de Río Negro, se tiró al suelo y empezó con convulsiones de epilepsia. Así de heavy, loco.
Sin embargo, el nuevo romperredes granate no escondía un mal crónico o fue porque venía fallado de fábrica, sino más bien aprovechó su primer gol en Chile pa' presentar en sociedad su peculiar celebración.
"Es un festejo que inventé en México y me quedó muy grabado, ya que me dio muchas alegrías y espero que me las siga dando".
-Nosotros le pusimos el "Epiléptico...".
- Jajá, si lo leí. Es que parece un ataque de epilepsia, pero es el pescado fuera del agua. Antes del partido hablé con Alejandro Schiaparelli y le dije que iba a hacer un gol para festejarlo de esa manera. Y lo mejor es que fueron dos...
-A los que dejó con ataque de epilepsia fue a los chunchos...
- La verdad es que estoy muy contento por haber arrancado así y también por el equipo, ya que le ganamos a un rival muy duro como es la "U", a pesar del mal momento.
-Un debut soñado afuera y bajo el agua...
- Por ahí uno siempre sueña convertir goles en el debut y lo conseguí, aparte que me sentí cómodo física y futbolísticamente.
-¿Es verdad que entró de titular de chiripazo?
- Llegué hace menos de un mes y mi inclusión desgraciadamente fue por la lesión al isquiotibial de Rodolfo Moya. Yo estaba pensando en ir tomando ritmo de juego de a poco e ingresar como sustituto, tal como en los dos partidos anteriores en los que lo había hecho bien. Lo bueno es que le demostré al deté que estoy al 100% y listo para entrar cuando quiera.
-Con todo respeto, ¿a quién le ha ganado?
- Me inicié en la Nacional B en Cipoletti de Río Negro, jugué en la sub 20 de Pekerman, en Primera estuve en Talleres de Córdoba y debuté con dos goles ante Vélez y tuve un largo recorrido por Ecuador, Colombia, México y España y ahora firmé hasta fin de año en La Serena.
-¿Cómo lo recibieron?
- Junto a mi señora y a mi hijo de dos años nos han recibido muy bien. Estoy a gusto y el domingo salí con mi pibe a la cancha, así que ya es cábala, también.
-Si quiere una cábala güena hágase una friega con la Bomba 4 y se va a acordar de mí...