Coincidiendo con el llamado que hizo el Papa Benedicto XVI a no trabajar en exceso porque es malo para el espíritu, los habitantes de la ciudad colombiana de Itagüí celebraron a todo trapo el "Día Mundial de la Pereza".
Se trata de la vigésima segunda versión de esta fecha, la cual sus organizadores buscan combatir lo que denominaron como canibalismo citadino, que incluye tanto el estrés como la fatiga crónica.
El tema, en todo caso, no es para la broma en Itagüí, considerada la capital industrial del país, con un total de 7.300 empresas en apenas 17 kilómetros cuadrados. Con una población de 289 mil habitantes, es a la vez la más densamente poblada.
Camas y pijamas
Cada año la fecha sirve para destacar las bondades de la pereza, la que, según los organizadores, es "la falta de obligaciones, la improvisación y la ausencia de disciplina, por oposición al ocio planificado, que siempre tiene algo de obligatorio".
La celebración se efectúa en las calles y parques de la ciudad, e incluso en las veredas a las que las personas sacan sus camas para reposar mientras observan las diversas actividades que se llevan a cabo.
Entre estas se cuentan desfiles y carreras de camas con ruedas, concursos de pijamas y de esculturas vivientes.
En Itagüí todos defienden su derecho a celebrar la pereza, porque "lejos de ser un defecto, es perfectamente natural. El cerebro nunca está en reposo y agradece la falta de obligaciones, el aire libre fresco y las actividades lúdicas de ocio creativo", como juró uno de los vecinos.