Por la cuenta mínima -un muerto a cero-, se impuso la tarde del domingo en Cañete, VIII Región, la oncena colocolina local sobre el seleccionado del Club Social y Deportivo Alianza.
En lo que parece ser un signo más de la crisis por la que atraviesa el fútbol nacional, al término del encuentro, disputado a toda chicha en el verde césped del coliseo de La Granja, un enardecido aliancista se cagó en el farplay, y le reventó un botellón de chela en la cabeza a Sergio Arévalo Carrillo (32).
El número 11 del cuadro albo recibió el chancacazo mientras recibía la ovación del público, hincado sobre los yuyos del potrero, y con la uña apuntando al cielo tras marcar el gol que le dio la victoria al Eterno Campeón. Arévalo era conocido en la farándula local como El Bandurria.
Según la policía, que llegó al lugar junto a un síndico de quiebras a requisar el borderó porque ambos equipos están quebrados, el autor del homicidio fue detenido poco después en un expendio del sector.