Cristóbal López es un campeón con todas sus letras. Con apenas 6 pepas no tiene idea cómo leer, pero ya sabe de memoria lo que significa ser el capo máximo del bicicross.
El amor del pitufo por su cleta comenzó hace poco menos de dos años, cuando sus papis, Fabián y Lorena, cacharon que su retoño se peinaba sobre las dos ruedas.
"Era bien chiquitito, le compramos una bicicleta y al poco tiempo nos pidió que le sacáramos las ruedas chicas, ahí comenzó todo, y al poco tiempo lo inscribimos en el club San Bernardo", recuerda el taita de Cristóbal, broquita que, con cierta timidez, comentó qué es lo que le gusta del bicicross.
"Me encanta saltar, andar rápido y hacer piruetas", voceó el puentealtino, quien hace pocos días llegó desde Sao Paulo, donde se consagró vicecampeón mundial en categoría 6 años.
Más allá del importante triunfo alcanzado en tierras garotas, Cristóbal quiere superar lo hecho el 2005, meta que no será nada fácil de cumplir, puesto que el año pasado se matriculó como capo del Campeonato de la Vendimia en Mendoza y además del torneo nacional. "Siempre quiero ganar, es lo que más me gusta", piteó el pequeñín, quien todos los días suda la obesa bajo las órdenes de Jorge Sarabia.