En uno de los sitios del puerto de Valparaíso se realizó ayer un espectacular simulacro de ataque terrorista, en el que un grupo de marinos chantaron a un odioso grupete de amigos de Osama bin Laden que querían dejar la tendalá en un barco.
El ejercicio, inserto en la Operación Unitas, dejó a unas 300 personas que estaban en el muelle Prat con la tarasca abierta, al ver cómo los efectivos militares descendían desde helicópteros para controlar a los malulos.
En la movida participaron efectivos de Estados Unidos y Perú, como un gesto de amistad y coordinación internacional. "Este es un ejercicio que simula un nivel 3 del código portuario, el más alto", se cachiporreó el encargado del asunto, capitán Francisco Encina.