Bien chantados en la lucha por lo suyo, los trabajadores de la minera chilena Escondida rechazaron ayer la última oferta de la empresa y confirmaron para el lunes el inicio de una huelga en el yacimiento, el más grande del mundo perteneciente a una firma privada.
Así mismito lo informaron los dirigentes del sindicato, que reúne a unos 2.200 laburantes de la compañía, perteneciente al grupo australiano BHP Billiton.
El sindicato ha pedido en el proceso de negociación de un nuevo convenio colectivo un aumento salarial del 13% y uno especial de 16 millones de pesares por trabajador, con cargo al buen precio internacional del cobre, que ha permitido a la empresa multiplicar varias veces sus ganancias.
Por su litro, la última propuesta de la empresa, difundida el miércoles, incluía un aumento salarial del 3% y bonos especiales de 8 millones y 100 pesares por trabajador, entre otros beneficios.