Hasta los brujos de la Cueva de Quicaví acordaron participar en la rebelión de los chilotes contra la decisión del Gobierno de chantar la construcción del puente sobre el Canal de Chacao.
Ayer, los alcaldes de las 10 comunas dijeron que están cuadrados en la decisión de bloquear la Isla Grande para impedir que nadie pueda entrar o salir de ella. Hasta el Trauco, el Imbunche y la Pincoya están comprometidos en la movida, aunque a ellos, por sus poderes sobrenaturales, el puente les da lo mismo.
Por el correo de las brujas supimos que el bloqueo se iniciaría a las cinco de la mañana, hora elegida para que los camioneros instalen sus máquinas en el sector de Mutrico, cerca de Chacao. Se dijo que los transbordadores, al ver que no hay movimiento, también chantarán los cruces del canal, salvo en casos de emergencia.
El alcalde de Ancud, Pablo Ossio, uno de los guaripolas, dijo ayer que toda la chilotada se está plegando con entusiasmo a la convocatoria. "Queremos que la Presidenta (Bachelet) fije un día y una hora para recibir a los alcaldes de la provincia, a los parlamentarios y a los dirigentes del Comité pro Puente" afirmó.