Los 31 años de matrimonio se fueron a la punta del cerro hace 2 calendarios, cuando al viejo le dio con que su señora lo engañaba.
Hace 15 años que Riffo no trabajaba, a causa de un achaque pulmonar, así que su esposa lo mantenía junto a sus hijas de 22, 23 y 29.
Debido a que a la mujer nunca le faltó la plata y cumplía con sus obligaciones, el viejo empezó a sospechar que tenía amantes y los celos se lo empezaron a comer vivo.
Su hija mayor, Macarena, dijo que la vida que llevaba junto a su madre y hermanas era "un infierno, atroz, terrible".
Además de recibir insultos y golpes, María Isabel relató que en los últimos dos años su esposo se sicoseó. "Me perseguía para todos lados, incluso a mi trabajo, ya que según él yo tenía 20 amantes". Recordó que tras recibir las cuchilladas, Riffo arrendó un departamento en calle Amapolas 4819 y empezó a escribirle cartas de amor.
Dos hijas del agresor se alegraron cuando el juez lo dejó preso.