Al brote de adenovirus descubierto esta semana en el Hospital Exequiel González Cortés, se sumó la mala calidad del aire en Chago, situación que podría potenciar la aparición de nuevos cuadros de este temido achaque respiratorio que afecta, especialmente, a chiquiturris menores de un año.
Después de la influenza y el maldito sincicial, este virus es el más catete y suele aparecer en agosto. Si no se trata adecuadamente, puede ser mortal. De ahí que las mamitas deben extremar los cuidados.
Como nunca está de más prevenir, la ministra de Salud, María Soledad Barría, volvió a reiterar ayer, durante una visita a a la UCI del González Cortés, las recomendaciones para hacerle frente:
- Aunque los menores de un año son los más propensos a contraer el mal, extreme los cuidados si el suyo tiene menos de tres meses.
- Evite que los retoños menores de un año tengan contacto con personas resfriadas. Al manipularlo a él y su alimento, lávese bien las manoplas.
- No lleve al bebito a lugares cerrados donde exista una alta afluencia de público, como malls, supermercados y oficinas estatales.
- Consulte inmediatamente en el Servicio Atención Primaria de Urgencia (SAPU) o en el consultorio más cercano a su palacete, si es que el niño presenta dificultad para respirar o se le retraen sus costillitas.
- Con la finalidad de evitar atochamientos en postas, lo que puede producir un contagio intrahospitalario del mal como sucedió en el "Exequiel González Cortés", se recomienda concurrir primero al SAPU. Después, al nosocomio.