03 de Agosto de 2006
CRONICA
BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA
Buscador

Google
Web LaCuarta.cl


CRONICA
Mala onda: A la justicia toma del Lastarria
¡Le encontramos techo digno al pobre "León"!
Warriors porteñas alucinan con tocarles mascarón de proa a marines
Amaestrador de guarenes pedaleó 15 años "por mandato divino"
Parapentista no hizo ni cola para aterrizar sobre hospital
Click: Las imágenes del día
Lenguas de Erizo
Se nos pararon las "cuncunas"
Maremoto simulado dejó pa' dentro a porteños
Asaltantes de camión Brink's cayeron por gastar a lo rico
Chorongo la sacó barata y fue a sepultar a hijito
Por abuso sexual luquean a pingüinas de internado sanfelipeño
¿Serán?: Asaltan en auto con restricción
Gil de Coquimbo dio jugo amenazando pegarse un tiro frente a su ex pololita
Le hicieron tapa al "Guatón" Romo
El dedo en la llaga
La Ficha Pop
Cuide como hueso santo a su pitufo para salvarlo del adenovirus
Barra Tuerca

 


Gil de Coquimbo dio jugo amenazando pegarse un tiro frente a su ex pololita

(Foto: Copesa)
"Claudia, voy a matarme; Claudia, voy a matarme; Claudia, voy a matarme". Esa fue el mantra que durante tres horas y 40 minutos recitó un gil de turno que entró, pistola en mano, a una farmacia Salco Brand de Coquimbo, donde trabajaba la fémina que se lo extirpó por majadero y llorón.

La cuática que empezó a las 15.30 y culminó a las 18.40 la estelarizó Roberto Rojas Leyton (42), teniendo por escenario la droguería de Aldunate 1447.

Con el orate de amor dando jugo con su pistolón, los guardias desalojaron el recinto y dieron la alarma a carabineros, quienes se hicieron presente en el lugar, acordonando la zona con personal del GOPE, junto a un grupo especializado de la Policía de Investigaciones de La Serena.

Carabitates y sabuesos dialogaron con Rojas Leyton, intentando persuadirlo de su acción, mientras que éste se limitaba a solicitar agua y bolsear cigarrillos para continuar amenazando a su ex pareja.

Tras agotar un stock de agüitas minerales, ahumarse los pulmones hasta el enfisema y casi hipnotizarse de tanto recitar "Claudia, voy a matarme", el tonto bajó el arma, bostezó, chasqueó la lengua y se entregó mansito.

Ya despierto del trance, dicen que preguntó a los polis: "¿Qué hago aquí? ¿Quién es Claudia?".


 

contacto@lacuarta.cl
Derechos reservados COPESA
NOINDEX