Unas 200 personas sepultaron los restos del pequeño Matías Jofré Bustos, de dos años y medio, asesinado por un tío de un balazo en la cara. El cortejo lo encabezó Juan Gomérico Jofre Garrido (39), padre del menor, quien horas antes había recuperado la libertad perdida tras matar a quien dio muerte a su hijo.
Familiares del menor y acompañantes puntudos exigieron a la prensa que hiciera abandono del Cementerio Santa Julia en el momento del sepelio, sin mediar una razón para ello.
Juan Gomérico Jofré Garrido (39), padre del pitufito, había abandonado llorando y abrazado de sus familiares el Tribunal de Garantía porteño, donde fue condenado por homicidio simple a la medida cautelar de firmar semanalmente.
El domingo, el hombre se despachó a su cuñado Mario Matus (36), en un confuso incidente a balazos en el Pasaje Blanquilla del Cerro Cordillera.
El fiscal Pablo Gómez dijo que la pena podría rebajarse si se comprueba que Jofré Garrido actuó en defensa propia.